Tesoros
de los archivos

Nuestra Señora del Cenáculo

Un legado de carisma

Ríndete

En la mañana del domingo 26 de junio de 1864, Teresa recibió una visión muy especial de la docilidad a la guía del Espíritu Santo. Tras su meditación, escribió un texto fundamental para la espiritualidad de la Congregación: “La entrega”.

Abandono de la Congregación a María

La intuición de dejar la Congregación en manos de María se remonta al Padre Terme. La Madre Thérèse y la Madre de Larochenégly se hicieron cargo de ella.

Devoción mariana

El padre Terme y la madre Teresa compartían un profundo amor por la Virgen María.

Sagrado Corazón

La devoción al Sagrado Corazón, que venía desarrollándose desde el siglo XVII, era tan querida por el Padre Terme que impregnaba la espiritualidad de toda la Congregación.

Eucaristía

Continuando con su devoción al Sagrado Corazón, el Padre Terme y la Madre Thérèse compartían un gran amor y una profunda adoración por el Santísimo Sacramento y la Misa.

Oración continua

Para ambos, el impulso de rezar es vital e impregna su vida cotidiana.

Lealtad a la Iglesia

En todas sus peticiones, muestran una gran fidelidad a la Iglesia.

San Juan Francisco Régis

El Padre Terme ha transmitido a todas sus monjas una gran devoción por este santo misionero cuyo ejemplo le inspira.

"Dios es Bondad

En el corazón del carisma se encuentra una visión luminosa de Dios. Ya prevista por el Padre Terme, esta contemplación de la Bondad Divina encuentra su cumplimiento en el texto mayor legado por la Madre Teresa.

Espíritu Santo y Trinidad

La vida espiritual del Cenáculo está inmersa en el misterio de la Trinidad, en particular del Espíritu Santo.